martes, 16 de julio de 2019

Poema del último día del año

POEMA DEL ÚLTIMO DÍA DEL AÑO


Termina el día
Vuela la semana
Culmina el mes
Se ha pasado corriendo el año.
Todo vuelve a comenzar
Renovados empiezan esos delicados latidos
Vuelven a enlazarse los momentos
La música con su jolgorio palpitante
El ruidoso silencio.


Cuanta será la magia
Cuan verdadera y de dónde ha de surgir
Para renovar los suspiros que siento
Al ver un nuevo calendario?
Cuánto cambiará el mundo
Si logramos apartar nuestros ojos
Del dulce veneno
Dé una egoísta perspectiva?


Si puedo dejar mis suplicas en tus manos
Quisiera pedir que deje de doler
Todo lo que duele,
Que las personas que amo
No alejen su locura de mi vida,
Tener un momento para reparar
Lo que mi boca rompió al hablar mal,
Y que cuando nos encontremos siendo felices
Podamos notarlo
Así podremos aferrarnos a eso
Cuándo perdamos las ganas de vivir.





ALMA Y ROSA DE LOS VIENTOS


Vivo atrapado en un punto cardinal
Con mis pies imantados que se atraen al suelo
Este magnetismo de polo opuesto que se arraiga
A mi corazón
Envolviéndolo en un hábitat de tragedia
Y al mismo tiempo endulzando mi olfato
Con su aliento de aire puro.


En que punto de partida se ubica mi alma hacia
El mundo?
Donde se posará la ola rebelde
Que rompa las rocas
Que limitan la libertad para los pueblos?
Donde lloverán mañanas
Para limpiar la sangre derramada
Por el rey pálido?



SIMILITUDES

Ellas que han llegado
Hasta mis ojos,
Que han regado su compañía
Por las cercas de alambre
De la plaza,
Y por detenerme un momento
Se vieron las marcas,
Notorias historias suyas y mías,
De las que se apropiaron
Y de las que yo me apropié.

Hacia donde fueron
Mis similitudes con la
Tierra en que camino?
En donde quedaron guardados
Esos espejos casi espirituales
Colgados en las inestables
Habitaciones que han sido el hogar
De mis andanzas?

Hoy,
Encuentro algunas, 
En el mismo tiempo
Que me desprendo de otras.
Se desgajan algunas ideas
Algunos pensamientos.

Siempre hacia donde vamos
Tendemos y tendremos
Que llevarnos algo,
A veces material
Y otras algo que solo se siente.
También dejamos algo,
Por el olvido o por entregar
Nuestra amistad, nuestro cariño.

En cierta ocasión
Me detuve a ver como se le
Escapaban las hojas a un álamo.
Una por una
Como en un desfiladero,
El viento desnudaba
Aquel álamo.
Continúa y perpetua acción
Hasta dejarlo sin hojas,
Y solo quedó de él
Un tronco pequeño con sus brazos.

Porque hay tantas similitudes
De nuestra vida
A los continuos actos de la naturaleza?
Porque en mis años de existencia
Por momentos me he visto
Como ese álamo,
Puedo sentir como se caen mis hojas
En innumerables estaciones,
Cuando se cae tu autoestima,
El cariño de alguien,
Tu cariño a otro,
Tus ideas, tu tiempo, tu pasión,
Momentos de la vida,
Amistades, amores, personas que ya 
No estarán junto a nosotros.

La única hoja que no 
Puede llevarse el tiempo,
Viento lastimero,
Es la soledad.
Esa hoja,
Que se mece entre horas
Pero es cuerpo inerte,
Fracción de tiempo aludido
Y a veces elegido
Queda en nuestro vestido
Inamovible,
No importa que tan
Arrasador pueda resultar el tiempo.